13 October 2009
De vuelta por acá, cumpliendo la palabra empeñada, acuso tardíamente haber recibido en tiempo y forma los títulos que comentaré en las siguientes entregas.
Me he percatado que de los 6 blogueros que éramos, quedamos sólo 4. Se extraña a los compañeros, pero ya sabremos de ellos mediante otras vías seguramente.
Por otra parte, he estado imbuido en la lectura de los títulos actuales y los que traigo en el costal desde hace semanas atrás. Mientras la temporada de lluvias no se animaba a comenzar acosándonos con una sequía preocupante, en mi milpita han llovido libros que da gusto.
Los ánimos en ocasiones me traicionan, ya ustedes saben por qué. Y aunque el tiempo es buen pero cruel amigo, esta herida en el alma no sanará tan fácilmente como podría creer cualquiera, o como yo mismo pude haber pensado alguna vez. Por más que se prepara uno para ciertos acontecimientos inevitables de la vida, nunca está uno suficientemente listo para soportar el golpe certero del destino.
Pero como se trata este espacio de exponer, de narrar lo que me van dejando las lecturas que voy haciendo, por ahora aquí lo dejo, pues tengo varias líneas en el tintero y he de dosificarlas para no cansar a más de uno con mis consabidos rollos mareadores.
Qué quieren, en vez de torta bajo el brazo, al nacer traje verbo amarrado a la lengua. Ojalá de ese itacate logre saciar mi hambre algún día, de eso pido mi limosna. Lo hice tiempo atrás, de otro modo, por otros motivos, con otras finalidades, no veo por qué de ahora en adelante no podría aspirar a hacerlo de nuevo pero desde mis ansias, para mis anhelos. "Ya se verá, ya se verá", decía mi abuelo. "Con paciencia y un trapito...".
- José Antonio de la Vega @ 04:07
- Link a este tema: